Salimos en bus hacia La France, a conocer el otro lado del Pirineo, la cordillera que nos une y nos hermana.
Llegamos a Saint Lary y visitamos la Maison du Parc National des Pyrennées, un museo dedicado a la fauna y la flora de los pirineos. En primer lugar la guía nos explica en francés lo que vamos a hace y lo que podemos ver en el museo. Es bonito ver como todos escuchan y siguen las explicaciones en francés.
Tras ver un vídeo sobre los animales más representativos del Parque Nacional de los Pirineos, hablamos con la guía sobre él y en francés, de nuevo. Aunque ella habla un poquito de español y también la hace ilusión practicarlo con nosotros, la mayoría de nuestras preguntas y sus respuestas son en francés. Es un momento bonito ver como la mayoría se esfuerzan por poner en práctica el francés que aprendemos en clase y que aquí adquiere todo su valor.
Después visitamos el museo interactivo donde podemos ver, tocar, oler y escuchar, podemos interactuar para aprender sobre osos, zorros, distintas aves… Algunos dibujan en sus cuadernos de campo lo que ven…
Salimos contentos ¡y aún nos queda lo mejor!
En bus de nuevo subimos a Piau Engaly desde donde comienza la excursión por la Vallée de Badet. El guía es Xavier, del CPIE de Bagneres, un centro dedicado desde hace más de 30 años a la educación ambiental. Con Xavier ya nos habíamos carteado en clase y siempre es una ilusión conocerlo en persona.
Nada más empezar a caminar un quebrantahuesos nos da la bienvenida al valle. Buen augurio. Xavier nos cuenta muchas cosas y de nuevo en francés, ¡que para eso hemos venido! En primer lugar nos situamos y localizamos en un gran mapa de los pirineos dónde estamos, dónde está Aínsa… También nos habla sobre los diferentes lagartos del pirineo, y al colocar los catalejos, en seguida localizamos ¡los primeros sarrios! Tumbados en la nieve, refrescándose porque hace un día casi de verano.
Seguimos caminando y enseguida escuchamos la primera marmota. ¡Está ahí mismo! La escuchamos a un par de metros de nosotros pero no la vemos. Está escondida entre las rocas. Seguimos caminando y vemos otra, ¡ahora sí! Y luego otra y otra… Hay muchas y las vemos muy muy cerca de nosotros.
Recolocamos los catalejos y ¡más sarrios! Es una manada de 10 tumbados en la nieve también, donde es más fácil distinguirlos por el contraste de color.
Seguiríamos caminando pero tenemos que volver. Se nos ha hecho la hora. Antes de terminar una explicación sobre las diferentes aves que podemos encontrar en esa zona del Pirineo y de nuevo Xavier remarca lo bonito que es compartir estos montes y ser parte todos de la vida en la montaña, a un lado u a otro de la cordillera.
De nuevo un quebrantahuesos, quizás el mismo que ha estado acompañándonos sin que lo veamos, se aparece como para despedirse…
Caminamos de vuelta al bus. Estamos cansados pero muy contentos. Ha sido una excursión muy intensa y muy bonita.
A bientôt!!









